Cada partícula que me envuelve en este instante, este anochecer, cada segundo de estas últimas horas me han inspirado a un arrebato de locura. Atenté contra toda buena voluntad y opté por el camino libre...
... Fuimos dos desconocidos que querían treparse a la aventura de sentirse. Nos entendimos con miradas y nos deseamos por completo... Nos creímos por un instante la auténtica figura de la pasión, de la entrega momentánea, de las ansias de poseerse. Simplemente quisimos ser lo que podíamos ser, hicimos lo que hacen los simples jóvenes, ser insensatos y libres.
No teníamos más que las ganas de recibir aquél frenesí con aires recíprocos, mutuos, correspondidos.